jueves, 22 de enero de 2015

Besos de no-cumpleaños

 
Siempre que podemos salimos a pasear y nos encanta descubrir pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos. Ayer repetimos nuestra peculiar "Ruta de la Vida" para visitar a mi padre en su 2º no-cumpleaños, y entre los cientos de recuerdos inevitables, uno fue que siempre que me coincide pasar por este camino, había un árbol besado que desde hace años me olvidaba de publicar.
Y llegó el momento, justo ahora, de buscar las fotos y encontrarlas, para dar un toque con colores de invierno, que recuerdan nuestra visita de otro no-cumpleaños del Abuelo.
Besé este acebo en el emblemático, polémico y variado jardín público de la casa del Doctor Carús, el 5 de noviembre de 2.011 en Trabanca Badiña (Vilagarcía de Arousa).
Después de la primera parada seguimos caminando y disfrutando del verde paisaje.
El cambio de luz nos recuerda que seguimos en Galicia...
Fotos: A.Metztli

viernes, 16 de enero de 2015

Babybeso de pequeña Momposina

 No conozco a Sofía, por esas cosas de la distancia, pero es una niña de la que una no se olvida, porque no todos los locos bajitos salen corriendo a abrazar un árbol, y no todos tienen unos papás que fotografían ese momento para colaborar con este proyecto. Cuando Ricky M.Rocha me envió esta foto sentí un agradecimiento especial por hacer que su peque forme parte de mis babybesos; también le dije que seguro cuando publicase esta foto, la niña quizá ya sabría leer. Fijo que sí ;)

 Sofía besó y abrazó esta palmera el 12 de febrero de 2.012 en Chihuahua (México), en los tiempos que empezaban a humear las tazas de Momposina café.
Foto: Ricky MRocha

miércoles, 14 de enero de 2015

Besos de mimosas


 Uno de los gustos que llevo en los genes son las mimosas. Personalmente me encanta su color, su forma, y que broten con el frío, además de que su aroma me traslada a la infancia. Otro frío domingo fuimos a pasear con mis padres hasta el embalse que hay cerca de casa de la abuela, una vez allí no pudimos evitar besar algunas ramitas de mimosas que llenan de amarillo un lateral del monte Xiabre, y así ponerle unos toques de azules y violetas a las fotos.

 Mamá y yo besamos estas ramas de mimosas en el embalse de Castroagudín el domingo 12 de febrero de 2.012 (Vilagarcía de Arousa -Pontevedra).

Mimosas power!!
Fotos: Augusto MZ.

lunes, 12 de enero de 2015

Beso con ritmo

El artista Reynaldo Artires pintó un mural en la fachada de la escuela de danza DAF de Irela Roldán en Miami. Ese rostro azul, con trenzas de colores bailando en su cabeza y a punto de besar un árbol, no podía faltar en este bosque particular.

"Love of Art" de Reynaldo Artires
DAF Studio Wall (26 enero 2012; Miami -EE.UU) 

   
Los andamios antes de acabar la obra;
 momentos de la inauguración con el público, los bailarines y el autor del mural.


     

Fotos: Baltasar Santiago Martín y Reynaldo Artires.


viernes, 9 de enero de 2015

Beso de Trotamundos

El mundo gira sin parar, el tiempo pasa demasiado veloz, y fue un día como hoy, que recibí este besodeárbol. Aquel invierno estuvo ideal para pasear a pesar del frío, y el destino quiso que hace unos meses nos conectaramos con el mundo de Iria&Miguel para colorear y personalizar a su querida Trotamundos.

Iria llevaba tiempo queriendo colaborar con besosdeárbol, ese día se acordó y por fin aquí está publicada su foto. Iria González besó y abrazó este árbol en los alrededores del puente colgante Xirimbao en Teo (A Coruña) el 8 de enero de 2012.


... No hay nada que pueda frenar a esta pareja de soñadores y aventureros.
Fotos: Miguel de María

jueves, 8 de enero de 2015

Besos de tres generaciones

Hace 3 años hubo un frío invierno, como el de ahora. Hubo domingos con sol, y de paseos. Pero ahora, 3 años después, han pasado muchas cosas, y cambiado otras tantas. Ya no estoy a cargo de locos bajitos de lunes a viernes, vivimos en otro espacio repleto de proyectos y vegetales, mi melena ya no tiene colores, y Mamá tampoco, porque Papá, desde el año pasado ya no pasea con nosotros. No sabía ni que aparecía en estos besosdeárbol tan familiares, hasta que me puse a editar y seleccionar las fotos. Ahí está él, la persona más discreta de casa, que deja huellas con sus silencios, y cuyas ocurrencias revuelan diariamente entre nosotros. 

Este bosque está sembrado de besos naturales; fui yo la primera en querer besar este árbol en la plaza donde hacía unas horas hubiera mercado, cerca de Rúa Travesía da Feira en Arzúa (A Coruña). Sorprendentemente mi Abuela se unió a la causa sin que yo le dijera nada. No estábamos en un lugar cualquiera: era Arzúa, y aunque habíamos ido por motivos artísticos, es un pueblo emblemático en la ruta hacia su tierra natal.

                                      
Más tarde pasamos a recoger las obras de una exposición que teníamos en la mítica cafetería La Esquina, pero antes... Me acerqué a un árbol herido y mutilado. Lo besé y la Abuela quiso acompañarme otra vez.

Después le cedí el puesto a mi Madre, y juntas besaron este árbol en ese lugar tan especial para ellas. Fue el domingo 8 de enero de 2.012 en Praza de Galicia en Arzúa (A Coruña).
Fotos: Marta y Augusto

lunes, 13 de octubre de 2014

Martina crece

Martina voló desde Coruña, y ya es medio mexicana. Martina fue un bebé muy especial, y además es muy buena hermana mayor. Martina es una niña muy pilas, sabe bailar, nadar, hacer yoga y fotos geniales. Y como el tiempo pasa, Martina ya leyó solita su primer cuento!!! 


Martina tenía un árbol muy especial en su baño del hogar donde nació. Su mamá me contó que cada vez que había un avance en ese espacio de la casa, tan privado y compartido con Rosalía y las visitas, le ponían una pegatina al árbol. Todo parecía que era una aventajada en el tema. Por eso Martina le dio un beso a ese árbol para la colección de su prima con melena de tolorines, y así a sus poco más de 2 años ya tenía su 2º árbol besado, además de seguir siendo la babybesadora de árbol más pequeña hasta ahora.


Martina AL en su casa de A Coruña (diciembre de 2011).
Fotos: prima Marta.

sábado, 11 de octubre de 2014

Besos de cálido otoño

Aquí está la otra colaboración de Margot en Besosdeárbolpero esta vez desde su tierra.

La verdad que el tono que adquieren estas hojas de liquidámbar, a mí también me inspiran.

Margot se convierte en una pincelada añil
que se mezcla con los verdes y los rojos más intensos.


Margot Fernández besó, abrazó, subió y jugó en varios árboles
 paseando por Redondela en noviembre de 2010

Algo al alcance de muy poc@s ;)



Gracias siempre!!!

* Sí, son tantas fotos que me regaláis que a veces se quedan en el buzón y se pierden en mis carpetas clasificadas por años. Disculpen ustedes estos retrasos de publicaciones.
Fotos: ¿Justo I?


Entre piedras y ramas centenarias

Esta es la 3ª colaboración de Margot en Besosdeárbol, pero no la última. Ya va a ser costumbre, que cuando reviso fotos y meses, hay alguna extraviada, y resulta que esta  y las siguientes son del 2010. Así que las publico ahora, antes de acabar el 2011 en besosdeárbol, y que ya no sigan pendientes.

Margot Fernández besó a este olivo en la Praza da Oliveira en Santiago de Compostela, en octubre de 2010
Foto: ¿Justo I?

martes, 7 de octubre de 2014

Besos Proxecta-dos

Que un artista local haga llegar por unos días la fotografía a la calle está genial, pero si además la sumerge en un jardín botánico aún mola más. Ese artista es el fotógrafo y amigo José Luiz Oubiña, que junto al también fotógrafo, Miguel Riopa, realizaron varios años este festival tan único. Pero las "últimas autoridades" de la Villa lo dejaron de apoyar por falta de recursos, perdón, por falta de respeto al arte y los artistas. Por suerte, un ayuntamiento vecino los acogió y el Proxecta sigue vivo.


Este era el cartel de la exposición de Juan Pablo Moreiras, titulada "El equilibrio frágil" que se pudo ver y disfrutar en el parque de O Castriño del 19 agosto al 19 septiembre de 2011, dentro del programa del festival Proxecta.


Así nos recibía esta impresionante mirada de un gorila al adentrarnos en la expo-parque.

Y así pudimos ver estas fotos, cada cual más impactante, con textos que no te dejaban indiferentes, y que llegué a publicar en EyesEveryWhere, el proyecto de fotografía colectiva en el que participo desde 2007, con una foto de "paz".


Con mi debilidad por los changuitos debo de decir que esta foto fue mi favorita.

Por eso quise besar a uno de los árboles que la sujetaba.

Aproveché el paseo y besé a este árbol inclinado al lado del gran árbol caído, besado por Andy un año antes.

Seguimos viendo la expo, nos topamos con este acebo, que sobrevive en el parque, y besé a uno de sus hijos recién nacidos.

Estos 3 besosdeárbol los dí el domingo 4 de septiembre de 2011 en O Castriño. Han pasado 3 años, sí, 3 años en los que los cambios de la realidad  y la vida me han sorprendido demasiado; 3 años que han arrebatado al Proxecta, junto a muchos árboles de este parque y de otros; 3 años de intensísimo trabajo que me privaron de paseos tranquilos y de horas con mi padre; 3 años para darme cuenta de que hay que cambiar de ritmo. Justo hoy volvimos al Castriño, y prometo públicamente volver más a menudo.

Fotos: Marthazul y A.Metztli

lunes, 6 de octubre de 2014

Entre ramas de O Castriño

Era junio de 2010 cuando supe, a través de una gran colaboradora del proyecto, que este árbol se había caído, pues Andy quien se trepó a él para despedirlo como se merece. 

Era septiembre de 2011 cuando fuimos a pasear por el Castriño y nos encontramos con el mismo cadáver tirado.


Era presagio de que a las autoridades que nos des-gobiernan desde entonces les importan bien poco los árboles.
Era una escena impresionantemente estremecedora. 

Una extraña impotencia. Un ejemplar tan grande, tan lleno de raíces, con las hojas tan verdes, y nadie acudía a su urgencia.

Así era el paisaje del Castriño por aquel entonces.

Árboles que se convierten en puente o pasatiempo después de caerse.

Si mirabas hacia arriba podías ver estos árboles tan erguidos.

Si mirabas a la izquierda veías el lago lleno de verdes.

Con algunos pececillos y figuras enigmáticas en algún tronco.

Si caminabas un poco hacia la derecha te sorprendía un hermoso acebo,

que anunciaba villancicos desde la raíz.


Al salir, siempre está bien recordar los reflejos del Muro de luz y agua, que pinté en 2007, y que sobrevive a pesar de la poca vida que le ahuguraba el ¿compañero? de muro de al lado. Los besos de este paseo en el próximo capítulo (gracias por la espera).

Fotos: Marthazul y A.Metztli